LIBERTAD DE ELEGIR. Referéndum táctico. El Confidencial. 01.10.16

Eleccions

La intervención del President Puigdemont en el reciente trámite parlamentario de la moción de confianza se ajustó al guion preestablecido. Se trataba de superarla consiguiendo el apoyo de la CUP para encauzar la presente legislatura y preparar su desenlace final.

Hacía semanas que la CUP había accedido a las pretensiones del President Puigdemont y de su Govern. El elemento clave para la obtención del sí era una propuesta de referéndum que con toda seguridad acabaría siendo unilateral.  Y una promesa vaga de aprobar los presupuestos de 2017 siempre que aparentaran una naturaleza de “cuentas para la independencia”.  La CUP estaba y, así lo manifestó, por el acuerdo total en este escenario político.

Sin embargo, independientemente, de la contundencia dialéctica de Puigdemont, la propuesta de un referéndum es, esencialmente, táctica. Las intenciones del President son, a mi juicio, las siguientes:

  • Sumar de nuevo la CUP a la hoja de ruta del Procés, sin ulteriores quebraderos de cabeza ni sobresaltos.
  • Tratar de añadir a Catalunya Sí que es Pot, cuando menos en el recorrido político inmediato de esa hoja de ruta.
  • Ofrecer, sin decirlo explícitamente, un instrumento político que intente agrupar a buena parte del electorado catalán que se manifiesta a favor del derecho a decidir y que siente la necesidad de votar un referéndum, fundamentalmente, acordado y vinculante.
  • Emplazar, enfáticamente, al gobierno español, el de hoy y el de mañana, a la celebración de una consulta vinculante, aún a sabiendas, de que la posibilidad de acordarlo es, totalmente, nula.
  • Ajustar lo que queda de legislatura a los 18 meses pactados en el acuerdo de estabilidad parlamentaria entre Junts pel Sí y la CUP.

No se trata de regresar, como se ha dicho, reiteradamente, a una pantalla anterior. Todo lo contrario.  Se trata de una política clásica de emplazamiento, en toda regla, al gobierno español para demostrar, fehacientemente, que ni éste ni el próximo se moverán – ni mucho ni poco- en la dirección requerida por los independentistas. Dicho más, claramente, el Govern català ya cuenta hoy con la negativa, sin matices, del gobierno central.

El referéndum no será acordado. Y la pregunta es: ¿se realizará? ¿Se intentará llevarlo a cabo?  La respuesta es no. Los independentistas saben que el 9N 2014 es irrepetible. Más aún. Por razones diversas, no conviene a sus intereses que se repita. La alternativa a la convocatoria de un referéndum es las elecciones constituyentes. No juzgo aquí si este es un movimiento con sentido político o no. Se puede compartir o no.  De sobras saben, que yo no lo hago. Pero, sin duda, las elecciones constituyentes serán convocadas cuando el grado de interiorización de la prohibición del gobierno español a celebrar un referéndum, sea lo más grande posible en el electorado catalán.

Puigdemont pronunció durante su intervención una frase que no debería pasar inadvertida.  “En junio estaremos preparados para estar desconectados”. Éste es el mensaje fundamental y no el anuncio de “referéndum o referéndum”.

El President evaluará a lo largo de la primavera si le conviene avanzar las elecciones antes del verano, o si corre el riesgo de convocarlas para la segunda quincena de septiembre sin poder valorar, con exactitud, la intensidad de la movilización popular del próximo 11S que puede ir al alza o a la baja.

Sospecho, que poco importa lo que el gobierno español haga o pueda hacer al respecto, siempre y cuando, no se produzca un cambio significativo de la orientación política de las instituciones españolas. Sinceramente, creo que este cambio no puede producirse ahora ni en un futuro inmediato. Lo que de verdad cuenta es la estrategia del Govern que se ajustará a la cambiante correlación de fuerzas entre independentistas y no independentistas en Catalunya. Lo decisivo no es si habrá o no un referéndum acordado. No lo habrá. Lo determinante es como se acumulan fuerzas para llegar a unas elecciones en junio o en septiembre y ganarlas.

Se convocarán, formalmente, unas elecciones autonómicas pero se convertirán, realmente, en unas nuevas plebiscitarias bajo el epígrafe, esta vez, de elecciones constituyentes.

Un guion trazado con un desenlace imprevisible. Pienso que el independentismo catalán parecer creer que no le queda otro remedio que seguir adelante pedaleando sin vislumbrar el horizonte. Acumulando activos o…. perdiéndolos. Después se librará la próxima batalla que será electoral y con un resultado bien incierto.  Confiemos, no obstante, en que el futuro nunca está escrito.

independencia-de-cataluna-referendum-tactico-blogs-de-libertad-de-elegir



Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

S'està connectant a %s